La artroscopia de hombro es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite observar, diagnosticar y tratar diferentes lesiones dentro de la articulación. Mediante pequeñas incisiones, el especialista introduce una cámara de alta definición e instrumentos quirúrgicos diseñados para reparar los tejidos afectados con precisión.
En Orthopedik utilizamos este procedimiento para atender lesiones que continúan provocando dolor, debilidad, inestabilidad o limitación del movimiento después de haber recibido tratamiento médico, medicamentos, reposo o fisioterapia.
El dolor de hombro puede aparecer por una lesión deportiva, una caída, movimientos repetitivos durante el trabajo, sobrecarga física o desgaste progresivo relacionado con la edad. Además del dolor, algunas personas pueden experimentar inflamación, hormigueo, debilidad, sensación de inestabilidad o dificultad para levantar y mover el brazo.
Lesiones que pueden tratarse con artroscopia de hombro
La articulación del hombro posee una gran amplitud de movimiento, pero esta característica también la hace susceptible a lesiones de tendones, ligamentos, cartílago y otros tejidos blandos. La artroscopia puede recomendarse cuando el tratamiento conservador no produce la mejoría esperada o cuando la lesión necesita una reparación quirúrgica.
Entre las principales lesiones que pueden tratarse mediante este procedimiento se encuentran:
- Síndrome subacromial o pinzamiento del hombro
- Inestabilidad recurrente del hombro
- Lesiones del labrum glenoideo
- Lesiones del tendón del bíceps
- Lesiones traumáticas de los tejidos blandos
- Luxación acromioclavicular
- Rotura parcial o completa del manguito rotador
- Luxaciones repetitivas
- Inflamación o daño de la bursa
- Cuerpos libres dentro de la articulación
- Algunas fracturas glenoideas
Cada lesión de hombro requiere una valoración individual para identificar el origen de los síntomas, determinar el grado de afectación de los tejidos y definir el tratamiento más adecuado. Según el diagnóstico, el especialista puede recomendar manejo conservador, fisioterapia o una reparación mediante artroscopia de hombro.
Evaluación y diagnóstico de las lesiones del hombro
Antes de recomendar una cirugía artroscópica, el especialista realiza una valoración integral para determinar el origen del dolor y establecer el tratamiento más adecuado.
La evaluación comienza con la revisión de los síntomas, antecedentes médicos, lesiones previas, actividades deportivas y exigencias laborales del paciente. Posteriormente, se realiza un examen físico para valorar la movilidad, fuerza muscular, estabilidad y localización del dolor.
Según las características de cada caso, el diagnóstico puede complementarse con:
- Radiografías
- Ultrasonido musculoesquelético
- Resonancia magnética
- Tomografía computarizada
- Otros estudios especializados
Preguntas frecuentes sobre la artroscopia de hombro
¿Cuándo se recomienda una artroscopia de hombro?
La artroscopia de hombro puede recomendarse cuando el dolor, la debilidad, la inestabilidad o la limitación del movimiento persisten después de tratamientos como reposo, medicamentos o fisioterapia. La indicación depende del tipo de lesión, su gravedad y el impacto que produce en las actividades cotidianas del paciente.
¿Qué lesiones pueden tratarse con artroscopia de hombro?
Este procedimiento puede utilizarse para tratar lesiones del manguito rotador, síndrome subacromial, luxaciones recurrentes, inestabilidad del hombro, lesiones del labrum, problemas del tendón del bíceps y algunos daños traumáticos. La valoración médica permite determinar si la artroscopia es adecuada para cada caso.
¿Todas las personas con dolor de hombro necesitan cirugía?
No. Muchas molestias pueden mejorar con modificación de actividades, medicamentos, rehabilitación o fisioterapia. La cirugía artroscópica suele considerarse cuando existe una lesión estructural que requiere reparación o cuando los síntomas persisten y afectan de manera importante la movilidad, la fuerza o la calidad de vida.
¿Qué estudios se realizan antes de una artroscopia de hombro?
El diagnóstico comienza con una revisión de los síntomas y un examen físico para evaluar movilidad, fuerza, estabilidad y dolor. Según el caso, el especialista puede solicitar radiografías, ultrasonido musculoesquelético, resonancia magnética, tomografía computarizada u otros estudios que ayuden a identificar la lesión.
Si presenta molestias, pérdida de movilidad o inestabilidad en el hombro, reserve un espacio o agende una cita en la clínica Orthopedik para recibir una valoración médica especializada.

