

La fractura de tobillo representa una de las lesiones más frecuentes en adultos activos y deportistas, como futbolistas. El proceso de recuperación requiere un abordaje integral que combine tratamiento médico, reposo, rehabilitación física y seguimiento especializado para restaurar la movilidad y la fuerza articular.
El primer paso tras la fractura es la estabilización mediante inmovilización o cirugía, según la gravedad, especialmente en casos de fractura bimaleolar. El objetivo inicial es proteger la articulación, reducir la inflamación y prevenir complicaciones.
Fases de recuperación y fisioterapia tras la fractura
El proceso de rehabilitación de una fractura de tobillo se divide en varias etapas, cada una con objetivos y cuidados específicos:
1. Inmovilización y primeros cuidados
- Reposo: Durante las primeras semanas, se recomienda mantener la extremidad elevada y evitar apoyar peso sobre el tobillo afectado.
- Inmovilización: Puede incluir yeso o férulas, según indicación médica.
- Control del dolor y la inflamación: Se utilizan medicamentos y aplicación de frío local.
En el caso de fracturas bimaleolares, el tiempo de inmovilización es mayor, y en ocasiones es necesaria la cirugía para estabilizar los huesos fracturados.
2. Inicio de la fisioterapia y ejercicios de movilidad
- Ejercicios de movilidad: Se inician cuando la consolidación ósea lo permite, bajo supervisión profesional.
- Fortalecimiento muscular: Se enfocan en los músculos de la pantorrilla y el pie para recuperar fuerza y prevenir la atrofia.
- Reeducación de la marcha: Se introducen gradualmente ejercicios para volver a caminar de forma segura.
Las sesiones de fisioterapia son esenciales para restaurar la movilidad articular y ayudar a reintegrar al paciente a sus actividades habituales, como el fútbol u otras rutinas deportivas.
Tiempos estimados de recuperación y recomendaciones
La duración de la rehabilitación varía según el tipo de fractura de tobillo, el tratamiento empleado y la respuesta individual del paciente.
- Fracturas simples: El tiempo promedio de recuperación oscila entre 6 y 10 semanas.
- Fracturas bimaleolares o complejas: Pueden requerir hasta 12-16 semanas, especialmente si la cirugía es necesaria.
Durante este tiempo, es fundamental seguir las indicaciones médicas y acudir a controles periódicos para evaluar la evolución del hueso y la función articular. Algunas recomendaciones clave para una buena recuperación incluyen:
- Evitar apoyar el pie antes de la indicación médica.
- Realizar solo los ejercicios sugeridos por el fisioterapeuta.
- Mantener la piel limpia y seca, especialmente si se utiliza yeso.
- Comunicar cualquier molestia inusual o dolor persistente al equipo de atención profesional.
El seguimiento continuo, tanto médico como fisioterapéutico, es esencial para minimizar el riesgo de rigidez articular, debilidad muscular o recaídas, y para lograr una recuperación funcional óptima.
Si presenta molestias, dolor persistente o dificultad para recuperar la movilidad tras una fractura de tobillo, le invitamos a agendar su cita de valoración, en Orthopedik va a recibir atención especializada y acompañamiento en su proceso de rehabilitación.



